La Terapia Biodinámica Craneosacral es una terapia corporal y manual de enfoque somático que tiene sus orígenes en la Osteopatía. Se desarrolla como un proceso terapéutico profundo que tiene efectos en distintos niveles: físico, emocional, mental y energético.
Favorece los procesos naturales de regulación del cuerpo, reconociendo que el organismo tiene la capacidad de reorganizarse y acercarse a la salud y al bienestar cuando se dan las condiciones adecuadas.
Desde el punto de vista anatómico, el trabajo se relaciona con el llamado sistema craneosacral —que incluye el cráneo, la columna vertebral, la pelvis, el sacro, el encéfalo, la médula espinal, el líquido cefalorraquídeo y las meninges— aunque su mirada considera siempre al cuerpo en su totalidad.
Esta terapia entiende al cuerpo humano no sólo como una estructura física, sino que también por la huella somática que dejan en él nuestra biografía, emociones, pensamientos, vínculos y relaciones. Por lo que, al escuchar la anatomía del cuerpo, el terapeuta escucha también el registro corporal de nuestras experiencias vividas.
La Biodinámica Craneosacral favorece la regulación del sistema nervioso autónomo y la reconexión con el cuerpo y su salud. Además, tiene la belleza de llevarnos de vuelta al cuerpo, para escucharnos y sentirnos cada vez más, para conectar con nuestros propios recursos y fuerza vital, entregándonos la posibilidad de cambiar profundamente la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos, con nuestra salud, nuestro entorno y las personas que nos rodean.
Breve Reseña Histórica
La terapia surge a partir de las investigaciones del osteópata William G. Sutherland, quien a principios del siglo XX exploró el movimiento de los huesos del cráneo y su relación con nuestra salud.
Con el tiempo, distintos osteópatas continuaron profundizando este trabajo, ampliando la comprensión del cuerpo hacia una visión más completa de sus procesos de autorregulación y organización. A partir de estas investigaciones, Franklyn Sills desarrolló en la década de 1990 el enfoque conocido hoy como Terapia Biodinámica Craneosacral.

